
Parte I – La Doble Identidad de un Clásico de HAL
![Adventures of Lolo 2 [NES]](https://i0.wp.com/nivelsecreto.com/wp-content/uploads/2022/06/Adventures-of-Lolo-2-NES-1.jpg?resize=1290%2C1763&ssl=1)
Pocos saben que el juego que hoy recordamos como Adventures of Lolo 2 es, en realidad, un fascinante caso de identidad dividida. Para nosotros en Occidente, fue la esperada continuación. Pero para Japón, el juego que recibimos en 1990 fue, en esencia, su primer cartucho de Famicom titulado simplemente Adventures of Lolo (アドベンチャーズオブロロ), lanzado allí en 1988. Nuestro «Lolo 1» original había sido una especie de «grandes éxitos» de niveles anteriores de la saga Eggerland de Famicom Disk System, curado para presentarnos la fórmula.
Pero dejemos la logística de lanzamientos a un lado. Estamos hablando de uno de los pilares del género de puzzles en consola. Desarrollado y publicado por unos HAL Laboratory, Inc. en plena forma (sí, los futuros padres de Kirby), Adventures of Lolo 2 consolidó una fórmula que era mucho más que «mover bloques». Era un ejercicio de lógica pura, paciencia y estrategia, envuelto en una estética tan encantadora que te hacía bajar la guardia justo antes de freírte el cerebro.
Parte II: Un Rescate en el Castillo del Gran Demonio
La narrativa de Adventures of Lolo 2 es un ejemplo perfecto de la economía de recursos de la NES: es directa, encantadora y sirve como una excusa perfecta para la acción (o, en este caso, la lógica).
Tras los eventos del primer juego, nuestros héroes Lolo y Lala, príncipes del idílico reino de Gentoria, finalmente disfrutan de la paz. Sin embargo, la felicidad dura poco. El antagonista por excelencia de la saga, el Gran Demonio (conocido como King Egger en Japón), regresa y, en un acto de villanía clásica, secuestra a la pobre Lala y la encierra en lo más alto de su castillo flotante.
La misión de Lolo es clara: debe ascender piso por piso, resolviendo cada una de las mortales salas de puzzles que componen la fortaleza, para rescatar a su amada. La historia se nos presenta en una encantadora (aunque breve) cinemática de apertura y, francamente, no necesita más. El verdadero relato se cuenta en el diseño de niveles; cada piso del castillo superado es un capítulo más en nuestra heroica escalada.

Parte III: El Ajedrez Diabólico de HAL Laboratory
Aquí es donde Adventures of Lolo 2 brilla con luz propia. Si el primer juego fue la introducción a las reglas, esta secuela es el examen de maestría. El concepto es engañosamente simple: en cada sala de pantalla única, Lolo debe recoger todos los «Heart Framers» (corazones). Una vez hecho, el cofre del tesoro se abre, revelando una joya. Tómala, y la puerta de salida se desbloquea.
El «cómo» es el verdadero desafío. El gameplay es un metódico ballet de lógica y gestión de recursos. Lolo puede empujar bloques Esmeralda, pero no tirar de ellos. Los enemigos, como los Medusa que te petrifican con la mirada o los Gols que duermen, no son solo obstáculos: son herramientas de puzzle.
La mecánica central regresa: al coger ciertos corazones, Lolo obtiene «Magic Shots» (disparos mágicos). Con ellos, puede encerrar temporalmente a un enemigo en un huevo. ¿Qué hacer con ese huevo?
- Bloqueo: Usarlo como un bloque Esmeralda temporal para bloquear a otro enemigo.
- Puente: Empujarlo al agua para que flote, permitiéndote cruzar.
- Eliminación: Dispararle una segunda vez para eliminarlo (aunque reaparecerá en su punto de inicio).

Adventures of Lolo 2 no introdujo una revolución de mecánicas respecto a su predecesor (que, como dijimos, era un mix), sino que refinó la fórmula y elevó la apuesta. Los puzzles son más intrincados, requieren más pasos y castigan severamente la falta de previsión. El game feel es deliberado; Lolo se mueve lento, en una cuadrícula invisible. No hay saltos, no hay carreras. Solo tú, el escenario y un problema que parece imposible… hasta que deja de serlo.
La curva de dificultad es notoria: los primeros niveles son un paseo, pero a mitad del juego, prepárate para pasar 30 minutos en una sola sala, probando cada permutación hasta que ese glorioso «¡Eureka!» resuena en tu cabeza.
Parte IV: El Legado del Héroe Esférico
En su momento, Adventures of Lolo 2 fue recibido con los brazos abiertos. La crítica y los jugadores celebraron la llegada de más niveles para un sistema de juego que ya había demostrado ser adictivo y brillante. Revistas de la época elogiaron su diseño de niveles inteligente y el desafío que presentaba, consolidándolo como un título de primera línea en el género de puzzles, un espacio que en la NES estaba dominado más por la acción (como Tetris o Dr. Mario) que por la lógica de escenarios.
¿Cómo ha envejecido? De forma impecable. El pixel art, aunque simple, es limpio, colorido y, lo más importante, funcional. Cada enemigo y bloque es instantáneamente reconocible. Pero donde realmente desafía al tiempo es en su jugabilidad. Un buen puzzle es atemporal, y los dilemas lógicos de Lolo 2 son tan ingeniosos y desafiantes hoy como lo eran en 1990. No depende de reflejos arcaicos ni de mecánicas toscas; depende de tu cerebro.
Su legado es el de ser uno de los referentes del género «block-pushing puzzle» en consolas. Aunque la saga Eggerland (su nombre japonés) es mucho más extensa y venerada en Japón, para la audiencia occidental, la trilogía de Lolo en la NES fue nuestra puerta de entrada a este tipo de desafío cerebral, y Adventures of Lolo 2 es, para muchos, el punto álgido de dificultad y diseño de esa trilogía.
Parte V: Puzzles, un Lenguaje Universal
Afrontémoslo: Adventures of Lolo 2 es un juego de puzzles casi puro, y como tal, el idioma nunca fue una barrera real.
- La Experiencia en Latinoamérica: Quienes crecimos en este lado del charco con la versión NTSC-USA, lo jugamos en inglés. La breve introducción narrativa y el sistema de passwords (¡ah, la tiranía de los passwords!) estaban en el idioma de Shakespeare. Sin embargo, el juego es 99% visual. Las mecánicas se aprenden jugando.
- La Experiencia en España: La situación con la versión PAL europea fue idéntica. El juego llegó con sus textos en inglés, algo completamente estándar para la época en la NES, donde las localizaciones al castellano eran una rareza reservada para títulos muy posteriores o con mucho texto.
El idioma no impidió que nadie disfrutara (o sufriera) con sus diabólicos niveles. Para aquellos puristas que deseen experimentar la breve intro en nuestro idioma, la comunidad de romhacking ha hecho su magia. Existen parches de traducción al español, como el realizado por el grupo PaladinKnights, que traducen esos pequeños textos, permitiendo una experiencia 100% en castellano.
Parte VI: Reviviendo el Reto Neuronal Hoy en Día
Afortunadamente, HAL y Nintendo no se han olvidado de su clásico héroe azul, y revivir este desafío es bastante accesible en la actualidad.
La forma más directa y oficial de jugarlo hoy en día es a través del servicio de suscripción Nintendo Switch Online. Adventures of Lolo 2 forma parte del catálogo de clásicos de NES disponible para todos los miembros, permitiendo disfrutarlo en la híbrida de Nintendo con las ventajas modernas de los puntos de guardado.
Para los más puristas, la caza del cartucho original de NES es, por supuesto, la opción más auténtica. Conectar el viejo «ladrillo gris» y enfrentarse al juego tal como fue concebido, con su sistema de passwords intacto, es una experiencia de retrogaming en estado puro.
Finalmente, la emulación responsable sigue siendo una ventana fundamental para la preservación, permitiendo a jugadores en diversas plataformas descubrir por qué este juego sigue siendo un referente del diseño de puzzles.
Parte VII: El Arte de la Simplicidad y el Sello de HAL
El apartado audiovisual de Lolo 2 es un testimonio de la filosofía de diseño de HAL Laboratory. La dirección artística es adorablemente simple: Lolo y Lala son esferas con ojos, y los enemigos, aunque amenazantes en su función, parecen sacados de un dibujo animado. Este estilo chibi no solo era encantador, sino también increíblemente funcional. En una NES, la claridad lo era todo, y Lolo 2 te permitía leer una sala de un solo vistazo.
Pero la verdadera magia está en quiénes estaban detrás de esto. El diseñador y programador principal de la serie Eggerland/Lolo no fue otro que el legendario Satoru Iwata, quien más tarde se convertiría en el querido presidente de Nintendo. El ADN de Iwata, su enfoque en la jugabilidad pulida y la diversión intuitiva, impregna cada píxel.
Musicalmente, el juego es inolvidable, aunque por motivos que rozan el Síndrome de Estocolmo. La banda sonora, compuesta por Hideki Kanazashi, es brillante y alegre. El tema principal de los niveles es una melodía optimista y pegadiza que se te clava en el cerebro, repitiéndose en bucle mientras pasas minutos y minutos atascado. Se convierte en la banda sonora de tu propia frustración… y de tu eventual triunfo.
Parte VIII: Secretos del Castillo Egger
Como todo gran clásico de NES, Adventures of Lolo 2 guarda unos cuantos secretos y anécdotas fascinantes bajo su adorable superficie.
- El Legado de Iwata y Sakurai: Como mencionamos, el padrino de esta saga fue Satoru Iwata. Pero no estaba solo; un jovencísimo Masahiro Sakurai (futuro creador de Kirby y Super Smash Bros.) también formaba parte de HAL en esta época y contribuyó al diseño de la saga. Lolo es, literalmente, el trabajo de futuros gigantes de la industria.
- La Confusión de la Secuela: Vale la pena repetirlo: nuestro Adventures of Lolo 2 (NES) es el Adventures of Lolo 1 (Famicom) japonés. Nuestro Lolo 3 es su Lolo 2. Nuestro Lolo 1 fue un «Frankenstein» de niveles de la saga Eggerland de Famicom Disk System, creado específicamente para introducir la franquicia en Occidente.
- El Arte de las Portadas: Una de las diferencias regionales más marcadas. La portada japonesa de Famicom muestra a Lolo y Lala como dos jóvenes aventureros estilo anime. Para el lanzamiento americano y europeo, se rediseñó a los personajes para convertirlos en las adorables criaturas redondas que conocemos, un cambio que definió la identidad de la saga en Occidente.
- Passwords Secretos: Más allá de guardar tu progreso, el sistema de passwords escondía trucos. Por ejemplo, si introducías «BGM» (Background Music), accedías a un test de sonido para escuchar todas las melodías del juego.
