
PARTE I – Cuando el Conde Drácula se Volvió Adorable
![Akumajou Special: Boku Dracula-kun [NES]](https://i0.wp.com/nivelsecreto.com/wp-content/uploads/2018/08/Kid-Dracula-NES.jpg?resize=648%2C900&ssl=1)
Piensa en «Castlevania» en la NES. ¿Qué te viene a la mente? Látigos, crucifijos, góticos castillos de piedra fría, la Medusa Head en el peor momento posible y una dificultad que nos hizo sudar sangre. Era la épica oscura de Konami, el terror de 8 bits.
Ahora, borra todo eso. Olvídalo.
¿Y si te digo que, en esa misma consola, Konami lanzó un juego de Castlevania donde Drácula es un niño cabezón que dispara bolitas, aprende a congelar enemigos y se enfrenta a un fantasma de la ópera que le obliga a participar en un concurso de preguntas?
Esa joya bizarra existe. Hablamos de Akumajou Special: Boku Dracula-kun (悪魔城すぺしゃる ぼくドラキュラくん), un título que se traduce literalmente como «Especial del Castillo Demoníaco: Soy el Pequeño Drácula». En occidente, lo conocemos simplemente como el universo de Kid Dracula, aunque esta versión original de 8 bits nunca salió de Japón.
Lanzado exclusivamente para la Famicom en octubre de 1990, este juego fue desarrollado y publicado por la Konami en su más absoluta era dorada. Es un spin-off de acción y plataformas que toma el universo de Castlevania y lo voltea por completo, cambiando el terror gótico por una parodia de estilo «chibi» o «super-deformed» que era tan popular en el Japón de la época. Mientras nosotros en América y Europa estábamos dominando el Vampire Killer, Japón recibía esta autoparodia brillante.
PARTE II – La Rebelión del Heredero al Trono Oscuro
La premisa es tan desenfadada como su jugabilidad. El gran conde Drácula, el azote de los Belmont, ha sido derrotado una vez más. Pero la historia no se centra en él, sino en su hijo, el autoproclamado «Kid Dracula». Tras un largo letargo (una siesta de 10,000 años), el joven príncipe despierta solo para descubrir que su castillo ha sido invadido por un misterioso y nuevo villano, el «Dinosaurio Demonio» Galamoth.
Galamoth no solo ha robado el trono, sino que también ha hipnotizado a todos los monstruos clásicos de Drácula (incluida la Muerte), volviéndolos en su contra. La misión de nuestro pequeño protagonista es simple: recorrer nueve niveles de locura, patear a los traidores, recuperar su castillo y demostrarle a Galamoth quién manda.
El tono es pura comedia. La historia se cuenta a través de breves (y graciosísimas) escenas entre niveles, donde Kid Dracula intercambia chistes malos y amenazas infantiles con sus antiguos secuaces. Es una narrativa que se ríe de sí misma y de los tropos serios que la saga principal había establecido, todo contado a través de cutscenes que parodian el cine de monstruos.

PARTE III – Disparos Cargados y Magia Absurda
Si esperas la cadencia lenta y el látigo metódico de Simon Belmont, estás en el lugar equivocado. El gameplay de Akumajou Special: Boku Dracula-kun se parece mucho más a Mega Man que a Castlevania.
Nuestro pequeño vampiro corre, salta (con un control aéreo bastante decente, a diferencia de sus ancestros) y dispara bolas de fuego. La mecánica central es el «disparo cargado»: si dejas de disparar por un segundo, Kid Dracula carga un proyectil mucho más grande y destructivo. Pero la verdadera salsa del juego está en las magias.
Al derrotar a cada jefe, obtienes un nuevo poder especial. Y aquí es donde Konami se desató por completo:
- Disparo Invertido: Lanzas una bola que viaja hacia arriba y luego cae (ideal para enemigos en plataformas superiores).
- Bomba: Una explosión de corto alcance para limpiar el terreno.
- Homing: El clásico disparo teledirigido que busca a los enemigos.
- Metamorfosis: ¡No podía faltar! Te conviertes en un murciélago para volar libremente por secciones cortas.
- Congelación: Un hechizo de hielo que congela enemigos y, crucialmente, plataformas de lava o pinchos, creando caminos seguros.

El diseño de niveles es una locura creativa. Pasas del típico castillo a un nivel sobre las nubes (con referencias a Gradius), una fábrica, un escenario de hielo, las calles de Nueva York e incluso el mencionado nivel del quiz show. La dificultad es notablemente más accesible que un Castlevania tradicional, aunque los últimos niveles y jefes finales (¡hola, Galamoth!) presentan un reto digno de la era.
Es importante distinguirlo de su secuela homónima para Game Boy (1993), que sí llegó a occidente. Aunque comparten el nombre «Kid Dracula», el juego de Game Boy es una aventura completamente nueva, con diferentes niveles y estructura, aunque mantiene el espíritu paródico.
PARTE IV – El Legado Oculto de la Parodia
Al ser un lanzamiento exclusivo de Famicom, la recepción crítica original de Akumajou Special: Boku Dracula-kun se limitó a las revistas japonesas, como Famitsu, donde fue recibido con curiosidad y buenos ojos por su calidad, humor y gráficos de primer nivel.
Para el resto del mundo, fue un descubrimiento tardío. Una de esas «joyas ocultas» que emergieron gracias a la emulación y al internet de los 2000, cuando los que crecimos con la NES empezamos a explorar esos cartuchos japoneses que nunca cruzaron el charco.
¿Cómo ha envejecido? Sorprendentemente bien. Los controles son ágiles, los gráficos son de lo mejor que ofrecía la NES/Famicom en su ciclo tardío (colores vibrantes, sprites grandes y expresivos) y la variedad de niveles evita que se vuelva monótono. Es un plataformas de 8 bits sólido como una roca.
Su legado es curioso. Aunque fue una parodia, introdujo a Galamoth, quien se convertiría en un jefe recurrente y una amenaza seria en el canon principal, notablemente en el colosal Castlevania: Symphony of the Night. Además, el propio Kid Dracula aparecería como un personaje secreto en Castlevania: Judgment para Wii y como un espíritu en Super Smash Bros. Ultimate. Más que influir en otros juegos, Kid Dracula demostró que Konami tenía un gran sentido del humor y la capacidad de reírse de su propia franquicia estrella.
PARTE V – El Español: Una Barrera de Idioma y Región
El juego original de Famicom está completamente en japonés, nunca fue lanzado fuera de japón así que nunca fue publicado en otra lengua que no fuera la del país del naciente y aunque es un plataformas, las escenas de historia, el hilarante nivel del quiz y las descripciones de los poderes eran ininteligibles para aquellos que pudieran llegar a jugarlo.
Afortunadamente, la comunidad de romhacking ha hecho su magia. Hoy en día, existen parches de traducción al español para Akumajou Special: Boku Dracula-kun, como el realizado por el grupo TransBR y adaptado al español por tanke-blue, que permiten disfrutar de todos los chistes y la historia en nuestro idioma.
PARTE VI – Reviviendo la Travesura del Pequeño Conde
Si te pica la curiosidad por jugar esta joya, estás de suerte. Durante años, la única forma fue a través de la emulación o consiguiendo el cartucho original de Famicom, pero la situación ha mejorado drásticamente.
- La Vía Oficial (Recomendada): La forma más sencilla y legal de jugar Akumajou Special: Boku Dracula-kun hoy en día es a través de la Castlevania Anniversary Collection. Esta compilación, disponible en todas las plataformas modernas (PC, Switch, PlayStation, Xbox), incluye la versión japonesa original del juego. Además, Konami añadió traducciones oficiales al inglés y otros idiomas (incluido el español), por lo que puedes jugarlo entendiendo la historia sin necesidad de parches.
- La Experiencia Purista: Si eres un coleccionista, puedes buscar el cartucho original japonés de Famicom. Necesitarás la consola original (o una clónica compatible) y, si no tienes una Famicom, un adaptador de 60 a 72 pines para poder usarlo en una NES occidental.
- Emulación: Como siempre, la emulación responsable en un dispositivo de tu elección sigue siendo una opción para preservar y acceder al título original, especialmente si quieres probar las traducciones hechas por fans que mencionamos anteriormente.
PARTE VII – Arte y Sonido: El Lado Cómico de Konami
El apartado audiovisual de Kid Dracula es una obra maestra de la era tardía de los 8 bits. Konami puso a trabajar a su mejor talento, y se nota.
La dirección de arte es fantástica. Abandona la oscuridad gótica por un mundo «chibi» y vibrante. Los sprites son enormes, detallados y llenos de personalidad. Kid Dracula gesticula, se enfada y celebra. Los enemigos, parodias de monstruos clásicos, son hilarantes (mención especial a la Estatua de la Libertad que te ataca en el nivel de Nueva York).
En cuanto al sonido, la banda sonora es un triunfo absoluto. Compuesta por Shinji Tasaka y Satoko Minami, la música es pegadiza, alegre y parodia los temas clásicos de Castlevania. El tema del primer nivel, «Go Go Dracula-kun», es un gusano auditivo que se te quedará grabado a fuego. Es el sonido de la Konami de 8 bits en su máxima expresión, recordándonos a Gradius, Contra y, por supuesto, al propio Castlevania, pero con un giro festivo.
PARTE VIII – Burlas, Censura y Portadas
Como toda buena joya oculta, Kid Dracula NES (o Famicom, para ser precisos) está lleno de detalles fascinantes.
- La Portada: La portada japonesa original es una obra de arte cómica. Muestra a Kid Dracula en una pose heroica, mientras de fondo se ven versiones «chibi» de la Muerte, un hombre-pez y otros monstruos, todos en pánico. Es un resumen perfecto del tono del juego.
- El Nivel del Quiz: Uno de los niveles más memorables es un programa de televisión presentado por la Muerte. Te hace preguntas de trivia (que en la versión japonesa original eran sobre cultura pop japonesa y la propia Konami). Si fallabas, te caía un bloque en la cabeza.
- ¿Censura? No, pero sí cambios: Cuando el juego se rehízo para Game Boy y se localizó como Kid Dracula para occidente, se hicieron algunos cambios interesantes. El más notable es en el nivel de Nueva York: en la Famicom, el jefe final del nivel es la Estatua de la Libertad (que llora al ser vencida). En la versión de Game Boy, esto se cambió por un «Dios del Trueno» genérico, probablemente para evitar cualquier polémica en el mercado estadounidense.
- Referencias por doquier: El juego es un festival de parodias. Un subjefe es un clon evidente de Jason Voorhees con todo y máscara de hockey. El nivel de las nubes es una referencia directa a Gradius, incluyendo los volcanes que escupen anillos. Konami no tuvo miedo de meter referencias a sus propias IPs y a la cultura pop de terror.
Si prefieres el terror gótico original, no te pierdas nuestro análisis de Castlevania III: Dracula’s Curse o para más joyas de Konami en la NES, visita nuestro especial sobre Contra.
